miércoles, 28 de marzo de 2018
Extincion de los grandes animales.
Los volcanes también acabaron con los dinosaurios
Tras el impacto de un meteorito contra la Tierra
hace 66 millones de años, que según los científicos era la causa de la
extinción de los dinosaurios, hubo una erupción masiva de volcanes en la
meseta de Decán (India), donde se han realizado los estudios sobre este
fenómeno prehistórico.
Así lo asegura la investigación liderada por Paul
Renne, profesor de la Universidad de Berkeley (California) y director de
su Centro de Geocronología, que afirma que debido a la combinación del
impacto del meteorito y el incremento de la actividad volcánica que
intoxicaron el aire y los ecosistemas, el planeta se llenó de sustancias
nocivas que provocaron la desaparición de numerosas especies.
Las nuevas mediciones de la actividad volcánica en
el periodo Cretácico que hicieron los investigadores de la Universidad
de Berkeley (que pueden ser las más precisas hasta la fecha) indican un
considerable aumento en la tasa de erupción de los volcanes de la meseta
de Decán.
Según el estudio, cerca del 70 por ciento del
volumen total de magma acumulado en la meseta del Decán fue expulsado en
erupciones masivas después de que el meteorito chocara contra la
tierra.
"Basándonos en fechas de actividad volcánica,
podemos estar seguros de que los dos acontecimientos (el meteorito y las
erupciones) provocaron la extinción masiva", explicó Renne. "Es casi
imposible atribuir los efectos atmosféricos a uno u otro. Los dos
sucedieron al mismo tiempo", agregó.
¿Cómo desaparecieron los dinosaurios?
Lo que dice el modelo evolucionista |
| La mayoría de los científicos evolucionistas creen que los dinosaurios, junto con otros grupos de animales y plantas, desaparecieron súbitamente como consecuencia del impacto de un meteorito gigante que golpeó la Tierra al final del Cretácico, hace unos 65 millones de años.[1] Los partidarios de esta teoría utilizan como prueba el cráter de impacto de 100 kilómetros situado en Chicxulub, en la Península de Yucatán de México. Este cráter se interpreta como el resultado de la colisión de un meteorito de 10 kilómetros de diámetro. Otros evolucionistas sostienen que una causa más probable para la extinción de los dinosaurios es la actividad volcánica masiva que ocurrió simultáneamente en diversas partes del mundo durante ese periodo. |
Lo que deberíamos encontrar si fuera cierto |
| Ambos modelos, meteórico y volcánico, postulan cambios a escala planetaria, incluyendo la liberación de grandes cantidades de polvo y residuos a la atmósfera que habrían bloqueado la luz solar, provocando un enfriamiento global de la tierra. Además, los incendios habrían consumido los grandes bosques de todo el planeta, y el polvo y las cenizas habrían incrementado exponencialmente la toxicidad del aire y del agua. La combinación de bajas temperaturas y elevada toxicidad ambiental sería responsable de la muerte masiva de los dinosaurios. De hecho, podríamos esperar asimismo destrucción masiva tanto de los paisajes como de muchos organismos marinos y terrestres, incluyendo anfibios, reptiles, mamíferos, peces, moluscos, crustáceos, microorganismos y plantas. El registro fósil de las capas depositadas después del impacto debería incluir un amplio espectro de organismos. Más importante aún, la extinción catastrófica debería haber eliminado preferentemente a los organismos más sensibles, como tortugas, ranas, salamandras, estrellas de mar, peces, etc. |
Lo que vemos en la Naturaleza |
| ¿Muestra el registro fósil de las capas cretácicas y posteriores extinciones masivas en un amplio rango de organismos? La respuesta es no. Las dos extinciones más importantes de este periodo son la de los dinosaurios y la de los ammonites (un tipo de molusco). El registro sedimentario del Cretácico y capas superiores no recoge evidencia de extinciones globales en importantes grupos como peces – incluidos los tiburones – tortugas, salamandras, ranas, invertebrados marinos o plantas.3. ¿Cómo es posible que los todos los dinosaurios se extinguieran y otros grupos de animales no? Ciertos animales como ranas, salamandras y tortugas, así como muchas plantas, son especialmente sensibles a los factores climáticos, y deberían haber desaparecido en un escenario de cambio climático global como el que produciría un impacto meteórico. |
LOS DINOSAURIOS
EXTINCIÓN DE LOS DINOSAURIOS
Hacía mucho tiempo que los paleontólogos se estaban preguntando cuál o cuales habían sido las causas de la desaparición de los dinosaurios, acaecida hace 65 millones de años, en la frontera del Cretácico y el Terciario, los cuales durante 140 millones de años habían dominado la Tierra. Parecía como si a nadie le interesara afrontar decididamente el tema hasta que, súbitamente, de manera totalmente independiente, a principios de 1980 aparecieron cuatro publicaciones debidas a J. Smith y J. Hertogen, K. J. Hsü, Walter Alvarez y C. Emiliani, indicando que la gran extinción pudo tener una causa extraterrestre. La hipótesis mejor fundamentada resultó ser la del geólogo Walter Alvarez, hijo del premio Nobel de Física Luis Alvarez.
F Asaro, H. Michel, Luis Alvarez y Walter Alvarez acababan de hacer un descubrimiento de gran trascendencia: en la capa de arcilla, de aproximadamente 5 milímetros de grosor, que marca la transición del Cretácico al Terciario hallaron un contenido de iridio y osmio 160 veces superior a lo normal. Además, esta anomalía existía en 40 sitios comprobados alrededor de la Tierra. El iridio es poco abundante en la superficie de la Tierra, pero por el contrario lo es mucho más en los meteoritos. Así pues, dedujeron, era probable que un asteroide hubiese colisionado con la Tierra. Por la cantidad de iridio detectado, debía poseer un tamaño de unos 10 km. Posteriormente en la citada capa se han hallado gran número de esférulas vítreas parecidas a las tectitas que se producen cuando se funden las rocas. Normalmente se producen en las proximidades de los volcanes, pero también a resultas de impactos de meteoritos. El análisis químico descartó el origen volcánico.
Un asteroide de unos 10 km de diámetro no es un cuerpo de tamaño despreciable, pues si chocase con la Tierra, mientras un extremo podría ya estar tocando el fondo de un océano el otro estaría empezando a cruzar la parte más alta de la biosfera. A una velocidad de 20 km/s la energía liberada por el impacto podría equivaler como mínimo a 5.000 millones de veces la potencia de la bomba atómica lanzada sobre Nagasaki. Si fuese pétreo o de hierro (como los meteoritos) podría excavar un volumen de tierra cien veces superior a su tamaño y dar origen a un cráter de más de 100 km, probablemente entre 200 y 300 km. En caso de caer en un océano, a su alrededor el agua hubiese hervido, vaporizando un volumen de agua entre 20 y 100 veces superior al suyo propio, es decir, entre 1.000 y 5.000 km cúbicos, originando una columna de vapor de 20 a 30 km de altura que destruiría la capa de ozono. Esta cantidad ingente de agua al volver a la tierra al cabo de unos meses en forma de lluvia o nieve, podría dar lugar a precipitaciones locales del orden de centenares a millares de litros por metro cuadrado. Al mismo tiempo, el choque lanzaría a la estratosfera alrededor de 50.000 millones de toneladas de polvo que durante varias semanas o incluso meses, bloquearían el calor y la luz solar, quedando toda la Tierra sumergida en una larguísima noche helada que detendría la fotosíntesis. Es lo que ahora conocemos como el invierno nuclear que sucedería tras una conflagración mundial con armas atómicas, pero con una intensidad decenas de veces superior. De hecho, los impactos del cometa Shoemaker-Levy 9 sobre Júpiter han mostrado que sólo el material meteórico o cometario bastaría para oscurecer la atmósfera, eso sin tener en cuenta todo el material de la propia corteza terrestre que fuese arrancado y puesto en suspensión.
Por si fuera poco, el calor originado por el impacto debería producir un incendio a escala global de los bosques y praderas de la Tierra. Y esto es lo que se deduce del informe presentado por geoquímicos de la Universidad de Chicago dado a conocer en 1985. En efecto, en la capa limítrofe entre el Cretácico y el Terciario, la del iridio, hallaron una cantidad sorprendentemente grande de hollín. Evidentemente, esto debería haber añadido más dramatismo a la catástrofe, al haberse consumido gran parte del oxígeno atmosférico y transformándose en el mortífero monóxido de carbono, al tiempo que hubiera aportado todavía más nubes de polvo absorbente de la radiación solar. Todo el carbono que fuese a parar a la atmósfera debido a la combustión vegetal, también provocaría lluvias ácidas a escala planetaria que destruirían aún más a la capa vegetal, y afectaría desastrosamente al fitoplancton marino que bajaría los niveles de producción de oxígeno y destruiría las cadenas tróficas marinas.
Si la teoría de Alvarez es cierta, ¿dónde está el cuerpo del delito?, es decir, ¿en qué lugar colisionó el asteroide? Parece ser que hace poco se encontraron los resto fósiles de éste suceso en la península de Yucatán en México, es el famoso cráter semisumergido de Chicxulub. El cráter, que se encuentra enterrado, posee unas dimensiones de unos 200 km de diámetro y se detecto a causa de anomalías geológicas y magnéticas de la zona. La datación exacta del astroblema indica que tiene 64,98 millones de años, con un error de 50.000 años. Además alrededor suyo se han encontrado extensísimos yacimientos de tectitas, indicando claramente la zona del impacto.
Pero, ¿en qué consistió la gran extinción del Cretácico? De entrada significó el fin, no sólo de los dinosaurios, sino del 70% de las especies vivientes, aunque en realidad tuvo muchos matices, aunque lo más desconcertante es que consistió en un exterminio selectivo. Es decir, que mientras algunos grupos de especies desaparecieron totalmente, otros lograron sobrevivir. Por ejemplo, parece ser que los invertebrados pequeños de agua dulce, tales cómo los moluscos de ríos y lagos no se vieron afectados. En lo referente a animales terrestres, los de gran tamaño, a partir de 25 kg de peso, fueron extremadamente vulnerables. En cuanto a la vegetación, parece cómo si hubiesen desaparecido todos los árboles de las selvas húmedas, habiendo sobrevivido únicamente los helechos. Además la extinción también dependió de la zona, siendo notable que ésta fuera más aguda y virulenta en el hemisferio norte que en en el sur.
De todas formas, no existe total unanimidad para aceptar la teoría del impacto asteroidal como causante de la extinción de los dinosaurios. Precisamente entre los paleontólogos es donde existe el mayor número de detractores ya que, según ellos, la extinción de los dinosaurios aunque instantánea desde un punto de vista geológico, tardó millares o millones de años. Es posible que el impacto no fuera la causa última, aunque posiblemente desde luego ayudó. Si en algo ya no existe ninguna duda, es que un cuerpo de grandes dimensiones colisionó contra la Tierra hace exactamente 65 millones de años.
LA GRAN EXTINCIÓN DE LOS DINOSAURIOS
La extinción de los dinosaurios
En los años 80 se realizaron los primeros estudios sobre la hipótesis de que un meteorito de grandes dimensiones se había estrellado contra la Tierra hace 65 millones de años, y había afectado a cerca del 70% de las especies animales y vegetales del planeta.En 1991 se descubría en Yucatán (México) el cráter de Chicxulub de más de 200 kilómetros de diámetro que coincidía con las extinciones. A pesar de estas evidencias, algunos sectores científicos seguían cuestionando esta teoría. La revista Science presenta las conclusiones de un nuevo estudio que viene a confirmar que los dinosaurios se extinguieron por este meteorito y descarta otras hipótesis alternativas que no explican esta masiva devastación. A lo largo de la historia la comunidad científica ha propuesto muchas hipótesis que han intentado explicar el evento de la extinción masiva. Una de las que han tenido más eco ha sido la teoría de "las causas múltiples". Esta no niega la existencia de un meteorito, pero apunta también a otros factores de extinción como el descenso del nivel del mar o el incremento de la actividad volcánica en lo que es la actual India. Estos volcanes, provocaron una lluvia ácida según esta teoría que causó la extinción en masa. Un equipo de 41 expertos ha encontrado nuevas pruebas que corroboran que la extinción masiva ocurrida hace 65,5 millones de años y que afectó a casi el 70% de las especies, poniendo fin a la era de los dinosaurios, fue provocada por el impacto de un meteorito en la península mexicana de Yucatán. "Tras combinar todos los datos disponibles a partir de diferentes disciplinas científicas, hemos concluido que un asteroide de gran tamaño que colisionó hace más de 65 millones de años en lo que es hoy México fue el principal causante de las extinciones en masa", confirma Peter Schulte, autor principal del estudio y profesor adjunto en la Universidad de Erlangen (Alemania). La investigación aporta nuevos datos a partir de las perforaciones submarinas y de sitios continentales. Un millón de veces superior a la mayor bomba nuclear Los modelos sugieren que el impacto del meteorito desató una energía un millón de veces superior a la de la mayor bomba nuclear jamás probada . Un impacto de esta dimensión habría eyectado material a altas velocidades por todo el mundo y provocado terremotos superiores a 10 en la escala Richter, así como el colapso de plataformas continentales, deslizamientos de tierra, corrimientos, movimientos en masa y tsunamis. Según Sean Gulick y Gail Christeson, investigadores en el Instituto de Austin de Geofísicas de la Universidad de Texas (EE UU), el asteroide habría aterrizado a más profundidad en el agua de lo que se pensaba hasta el momento, liberando más vapor de agua y aerosoles sulfúricos a la atmósfera. El meteorito alteró el clima y provocó una lluvia ácida "Esto podría haber incrementado la letalidad del impacto de dos formas: alterando el clima (los aerosoles sulfúricos en la capa atmosférica superior pueden ejercer un efecto de enfriamiento) y provocando una lluvia ácida (el vapor de agua puede facilitar la liberación de los aerosoles sulfúricos de la capa atmosférica inferior)", asevera Gulick. Los científicos de este estudio concluyen que esta hipótesis es "ahora más fuerte que nunca frente a otras teorías alternativas que se debilitan", como la que señala que la principal causa de dichas extinciones fue debida a una3 actividad volcánica inusual en la zona del Decán (India occidental) que provocó un enfriamiento global y lluvia ácida. Colaboración española Tres investigadores de la Universidad de Zaragoza han participado en este estudio. Laia Alegret, Ignacio Arenillas y José Antonio Arz son especialistas en el estudio de fósiles microscópicos (los foraminíferos) que ayudan a datar las rocas sedimentarias marinas que los contienen. Un estudio liderado por la Universidad de Zaragoza ha reforzado la hipótesis de que la extinción de los dinosaurios pudo ser brusca y repentina debido al impacto de un meteorito en la Tierra y al gran desajuste medioambiental originado. El trabajo del grupo de investigación Aragosaurus-IUCA, en colaboración con expertos españoles, franceses e italianos, muestra que los saurópodos - -dinosaurios herbívoros, con cuello y cola largas y de andar cuadrúpedo--, que vivieron al final del Cretácico en Europa mantuvieron su diversidad hasta su extinción, hace unos 65 millones de años. Esto, por tanto, significaría, que su declive en su diversidad no fue gradual antes de su extinción, como proponen las hipótesis gradualistas. La revista científica 'Paleo 3' recoge en su última edición los resultados científicos obtenidos del análisis de los restos fósiles de saurópodos que han sido hallados en la zona conocida actualmente como Pirineos. En concreto, los investigadores han realizado un estudio pormenorizado de los huesos de fémur encontrados en yacimientos de los Pirineos y el sur y sureste de Francia, áreas que a finales del Cretácico formaban parte de una gran isla llamada Isla Ibero-Armoricana, en un antiguo archipiélago que existió en el sur de Europa. El trabajo, liderado por investigadores del grupo Aragosaurus de Zaragoza, ha contado con la colaboración de científicos del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont, Universidad Autónoma de Barcelona, Musée des Dinosaures, Museu de la Conca Dellà, Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia y el Muséum d'Histoire Naturelle d'Aix-en-Provence. La extinción de los dinosaurios es uno de los hechos relevantes de la historia de la vida en la Tierra al relacionarse con el impacto de un gran objeto extraterrestre. Sin embargo, existen pocos lugares en el mundo en el que exista un registro fósil de dinosaurios coincidiendo con el límite del Cretácico, hace 65 millones de años.
| Yucatán |
La mayor parte de la información registrada hasta la actualidad se basaba en el abundante y bien conocido registro fósil de dinosaurios del Oeste de Norteamérica. Lo que sucedió en el resto del mundo era bastante desconocido.
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